Meteorología en montaña. Niebla en la montaña, montañero a la cabaña.

No consultar la previsión meteorológica. Niebla en la montaña, montañero a la cabaña.

Cada vez que he tenido la oportunidad de hablar de esto, no me he podido callar.

Uno de los principales peligros objetivos de la montaña, es la meteorología (si aún no tienes clara la diferencia entre los peligros objetivos, los subjetivos, y el riesgo, te recomiendo leer esto).

El medio “natural” del ser humano occidental de hoy en día, es el urbano. Esto puede ser más o menos triste dependiendo de a quién preguntes, pero es así.

Hemos modificado nuestro entorno, lo hemos domesticado, y ya no somos capaces de sobrevivir por nuestra cuenta fuera de la realidad artificial que hemos creado.

La incómoda verdad es que hace ya mucho tiempo que la mayoría de los seres humanos (salvo comunidades muy aisladas) no sabemos sobrevivir en la naturaleza.

Tenemos aire acondicionado en verano, calefacción en invierno, podemos protegernos de la lluvia con una facilidad increíble, y para movernos de un sitio a otro, numerosos medios de transporte público o privado entre los que elegir.

No tenemos que hacer frente a grandes desniveles, porque tenemos ascensores y escaleras mecánicas que nos lo evitan, y los trabajos, por regla general, cada vez requieren menos esfuerzo físico y más desarrollo de otro tipo de habilidades entre las que destacan las sociales o el control de la tecnología.

En resumen, hemos creado entornos controlados en los que nos desenvolvemos bien… a un alto precio: cuando nos sacan de esa pecera, somos unos mierdas.

La naturaleza, es un medio hostil, y la montaña, incluso las “dóciles” montañas españolas, uno de los ecosistemas más implacables del planeta.

Lo son.

En cuestión de pocas horas, la meteorología puede cambiar radicalmente.

La temperatura baja de golpe, empieza a llover, se levanta tal ventisca que no oyes a tus compañeros, caen rayos, todo está mojado, tiemblas de frío y lo que era una actividad fácil, se convierte en un suplicio de tres horas de vuelta al coche y en manga corta.

Aparece el cansancio, la fatiga, el mal humor, y con ello aumenta el riesgo.

¿Se puede evitar?

Por supuesto.

Siempre, siempre, tienes que consultar el parte meteorológico, al menos dos veces.

Una, al planear la actividad, y otra, la mañana que sales de casa.

Y por supuesto, ante la duda, no hay duda: media vuelta.

Consulta la meteo al menos 2 veces: al planificar la ruta y al salir de casa por la mañana

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Siempre he pensado que, como dice el título del post, “Niebla en la montaña, montañero a la cabaña”, o como a mi gusta decir: “si estás ahí arriba y te pilla el marrón, lo capeas como puedas hasta que regresas, pero si el marrón ya está allí cuando tú estás calentito en el refugio, salir a buscarlo, es ser imbécil”.

Conocer el tiempo que nos va a hacer, es fundamental, pues de ello depende en gran medida la elección del material, la modificación o incluso la cancelación de la actividad.

Existen numerosos recursos hoy en día para consultar el parte meteorológico (te dejo al final del post algunos de los que yo utilizo) pero sin duda, los más útiles suelen ser preguntar en los refugios más cercanos o a la gente del lugar.

Antes de que me lo preguntes, si, también hay aplicaciones de smartphone que te avisan de las tormentas (te la dejo la más descargada por si la quieres), pero yo prefiero no depender de ellas, aquí te cuento por qué.

La mayoría de los fenómenos atmosféricos que nos interesa controlar, podemos verlos, oírlos o sentirlos (lluvia, nubes, viento, sol, niebla…) pero hay uno, el más importante, que no podemos percibir, y que tenemos que aprender a medir: la presión atmosférica.

Hay excelentes manuales en los que se desarrolla este tema en la profundidad que merece, y aunque no es objeto de este artículo, a efectos prácticos, te cuento lo que necesitas saber.

Lo primero es que para poder medir la presión atmosférica, tienes que hacerte con un barómetro, o mejor aún tratándose de montaña, un altímetro.

Un altímetro no es más que un barómetro modificado para darnos la lectura, en lugar de en milibares (mbar) o hectopascales (hPa), en metros sobre el nivel del mar (msnm)

Tienes que prestar atención a dos medidas:

  1. Las subidas y bajadas de presión.

  2. La velocidad con que se producen esos cambios.

Ahora graba esto en tu sesera:

A mayor altitud, menor presión atmosférica, a menor altitud, mayor presión.

Esto es así porque (y que los científicos me perdonen) al subir una montaña, de alguna manera te estás “saliendo del planeta”, por lo que tienes “menor cantidad de atmósfera” encima, con lo que la presión que esta ejerce sobre ti, es menor.

De la misma manera, a nivel del mar tienes “toda la atmósfera” encima, con lo que la presión aumenta.

Si al llegar al nivel del mar te metes dentro y empiezas a bucear, ¿qué es lo que pasa?, muy fácil, que aumenta aún más la presión ¿por qué?, porque además de toda la atmósfera terrestre, tienes encima X metros de agua sumando aún más presión.

Sabiendo esto, recuerda:

  1. Bajas presiones = mal tiempo (borrasca)

  2. Altas presiones = buen tiempo (anticiclón)

Con lo cual, si nos quedamos parado en un mismo sitio durante un período tiempo razonable (como una tienda de campaña por la noche) dado que no nos estamos moviendo y sabemos que nuestra altitud es constante, las variaciones del altímetro, las interpretaremos como variaciones en la presión, de la siguiente manera:

  1. Aumento de altitud = bajada de presión = se avecina mal tiempo.

  2. Disminución de altitud = subida de presión = viene buen tiempo.

O lo que es lo mismo:

Si el altímetro sube, tú te bajas porque van a empezar a caer zambombazos, y si el altímetro baja, tú subes porque vas a tener una ventana de buen tiempo.

El caso es llevarle la contraria al artefacto.

Por otra parte, la velocidad en los cambios de las mediciones, nos indican la velocidad en los cambios de la atmósfera:

Si se produce una subida brusca de presión (en menos de 6h) con tiempo frío, suele aparecer cielo despejado.

Si continúa la subida o es lenta pero progresiva, es de prever varios días de buen tiempo.

De la misma manera, una bajada brusca de presión indica una tormenta, más importante cuanto más baje la presión, mientras que si la bajada es lenta pero progresiva, durante unas 12h, suele indicar periodos de mal tiempo durante varios días.

En cualquier caso, todo esto es algo que tienes que estudiar en profundidad, y recuerda, por muy sencilla que vaya a ser tu actividad, tienes que consultar la meteo antes de salir, si o si.

Aquí te dejo algunos de mis recursos favoritos:

Aemet (Agencia Española de Meteorología): te dejo el apartado de “Predicción Montaña”, todo un referente.

Ventusky: Representación de diferentes parámetros meteorológicos en tiempo real. Flipante.

Windy: Muy parecido al anterior, disponible también para dispositivos móviles (te lo recomiendo, a mi me da mejores resultados y me siento más cómodo con la interfaz).

Gonzalo

Sobre el autor

Gonzalo

Soy Guía de montaña profesional, escritor vocacional, y necesito moverme y conocer nuevos lugares y personas casi tanto como respirar.

Desde 2015, trabajo en Nomadapto, mi propio proyecto, en el cual trato de mejorar la vida de la gente utilizando la montaña como excusa.

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