Actividades de montaña y excursiones organizadas para todos los públicos

El proyecto

Todo gran proyecto...

...nace de una pequeña idea.


La aventura de emprender en el siglo XXI:

Si quieres puedes, el resto son excusas

En el verano de 2015, harto de la vida que estaba llevando hasta el momento, preparé el macuto y me lancé a la aventura de cruzar el Pirineo.
Era un proyecto al que venía dando vueltas desde hacía ya varios años, pero que nunca me decidía a poner en marcha.
Durante el mes y pico que tardé en completar la travesía, tuve mucho tiempo para pensar.
Desde la familia o los fracasos personales, hasta el modelo de sociedad en el que estaba viviendo y mi papel en este mundo (cuando me pongo a pensar, puede pasar cualquier cosa)

Cansado de la frustración de los trabajos basura, y de tratar de seguir un camino que no me estaban haciendo feliz, durante aquel viaje decidí tirar por la calle de en medio y montar un negocio que me hiciera dueño de mi tiempo, que me hiciera realmente libre en la vida.
Entonces se plantó una semilla que durante el año siguiente me toco regar con ganas.
Tenía claro que cualquier proyecto que quisiera montar, forzosamente tenía que permitirme viajar, y por supuesto Internet resultó ser la respuesta.
A los pocos meses de regresar, monté la primera versión de Nomadapto.
Me pasó como en todo, y no me salió bien a la primera.

Antes de dedicarme a lo que me apasiona, tuve que hacer de todo.

Siempre hay que quedarse con lo bueno.

Pasé meses escribiendo artículos que no interesaban a nadie y esperando visitas que nunca llegaban.

De repente me encontré ante dos opciones: Dejarlo y buscar el siguiente trabajo basura, o identificar el problema y empezar a ponerle soluciones.

Terminé haciendo las dos cosas, y 2016 se convirtió en el año horrible de las 4 mudanzas, de los últimos trabajos insatisfactorios, pero también el año en que me formé intensamente con el propósito de sacar mi proyecto adelante.

Aprendí por mi cuenta la programación y el diseño web que necesitaba para lanzar el proyecto al siguiente nivel, y terminé de definir las estrategias que debían llevarlo al éxito.
Quería enseñarles a otras personas lo que había vivido durante aquel mes que pasé recorriendo el Pirineo, quería crear un punto de encuentro para todos aquellos que querían vivir aventuras similares pero que por algún motivo, no se sentían capaces.

Desde entonces, me dedico en cuerpo y alma a este proyecto, en el que comparto mis conocimientos sobre la montaña, y sobre el noble arte de viajar con una mochila a la espalda disfrutando de la incertidumbre que siempre espera en la siguiente curva del camino.