¿Cómo usar una brújula?. Tipos de brújulas e introducción a su utilización

¿Cómo usar una brújula?: No basta con saber que la aguja señala el Norte

Hoy estoy muy contento, porque vamos a hablar de brújulas, y me parece uno de los temas más apasionantes que se pueden tratar en este blog.

Están por todas partes, y te aseguro que influyen en tu vida mucho más de lo que crees.

Hay una brújula en el café que te has tomado esta mañana, en tus próximas vacaciones, en tu camino diario al trabajo…

¿No te lo crees?, bueno, sin saber cómo usar una brújula, los primeros mercaderes venecianos no habrían podido introducir el café en Europa, el avión al que vas a subirte para hacer tu próximo viaje no sabría hacia dónde ir, y las carreteras y vías de tren y metro que utilizas a diario no habrían podido construirse.

Brújulas, brújulas por todas partes.

Pero, ¿qué es una brújula?, ¿cómo usar una brújula?, sigue leyendo:

¿Qué es una brújula?

La brújula es, en pocas palabras, una aguja metálica imantada, suspendida en equilibrio sobre un soporte.

Generalmente, todo ese conjunto va metido dentro de una caja herméticamente cerrada, y rellena de un fluido que disminuye las vibraciones y permite lecturas más precisas.

Diferentes tipos de brújulas concebidas para diferentes usos, incorporan además una serie de elementos como espejos, escalímetros, reglas, lupas, y demás herramientas que facilitan o complementan su uso.

¿Para qué sirve?

Nuestro planeta es un inmenso imán.

Esto es así por su composición geológica, y es algo complejo, pero en esencia, quédate con la idea de que los polos (Norte y Sur) son en realidad los polos positivo y negativo de ese enorme imán.

Lo que hace la aguja de la brújula, es alinearse con el campo magnético terrestre (unas líneas magnéticas que “unen” ambos polos)

Esto lo que hace es darnos siempre una dirección, o rumbo, que es invariable, el Norte.

Al tener una aguja que, en (casi) cualquier circunstancia señala al Norte, lo que tenemos en realidad es un punto de referencia.

Pues bien, la brújula nos permite medir ángulos, concretamente, los existentes entre ese rumbo invariable (el Norte o rumbo 0) y cualquier dirección que nos interese conocer.

Algunas de las aplicaciones de ése conocimiento son:

  1. Seguir un rumbo fijo sin salirnos de él
  2. Hallar nuestra posición en un mapa, tomando como referencia puntos conocidos del terreno.
  3. Identificar en un mapa elementos desconocidos del terreno basándonos en nuestra posición conocida.
  4. Identificar coordenadas exactas de un lugar para poder llegar a él sean cuales sean las condiciones climáticas.
  5. Introducir el café en Europa para que todos vayamos contentos a trabajar 😉 …

Tipos de brújulas

No te imaginas la cantidad de brújulas que hay en función de su uso.

Topográficas, náuticas, digitales, brújulas de dedo, con o sin espejos, con o sin clinómetro, lensáticas, planimétricas…

Una locura.

Todas sirven, básicamente, para lo mismo, y por supuesto se basan en la misma tecnología (la aguja imantada) así que las diferencias entre unas y otras, son fundamentalmente de diseño y precisión, dependiendo de su uso.

cómo usar una brújula

Brújula de topógrafo. Se usa sobre un trípode e incorpora un puntero láser.

cómo usar una brújula

Brújula de dedo, muy utilizada en carreras de orientación.

De entre todas las brújulas posibles, las más utilizadas en montaña, las más vistas y valoradas son la brújula lensática (también llamada “militar”) y las planimétricas (también llamadas “planas” “de placa” o más comúnmente conocidas como “Recta”)

De estas dos, las lensáticas tienen fama de ser más precisas, ya que cuentan con un alambre que hace de visor, lo que nos permite tomar lecturas más correctas sobre todo de elementos lejanos, pero son más pesadas y complejas que las planimétricas, y han ido cayendo en desuso en los últimos años.

Por eso, por su versatilidad, ligereza y eficiencia, siempre que sea posible, nos decantaremos por una brújula planimétrica.

cómo usar una brújula

Brújula planimétrica, la brújula que viste al principio del post.

cómo usar una brújula

Brújula lensática

La brújula Recta

De entre todas las brújulas existentes, la Recta (o planimétrica) es la más utilizada en la práctica de las actividades de montaña.

Recta es una marca comercial, pero igual que con otros productos, ha llegado un punto en que se ha asimilado el nombre de la empresa que lo comercializa con el producto en sí.

Recuerdalo la próxima vez que te suenes los mocos con un “pañuelo desechable de papel”, disfrutes de una taza de “cacao soluble en leche” o te tomes un “refresco de cola” con unos amigos.

Pues bien, la Recta o planimétrica, tiene muchas ventajas, pero la más importante es que, al estar montada sobre una base plana y transparente, su uso en conjunción con el mapa, se hace mucho más sencillo.

Partes de la brújula:

Vamos a ver las partes de que consta la brújula Recta y para qué sirven:

1- Base

Construida en un plástico resistente y transparente que permite ver el mapa bajo ella. Es lo que la hace tan especial. Suele tener grabadas diferentes escalas y a veces incorpora una lupa.

2-Limbo:

Es la caja redonda, insertada en la base, dentro de la cual encontramos la aguja magnética.

3-Anillo giratorio:

Rodeando el limbo, encontramos un anillo dividido en los 360º de una circunferencia, que sirve para medir ángulos. Cuanto más pequeña es la distancia de esta división, más difícil será cometer errores.

4-Aguja Magnética:

Ya la conoces. Se encuentra inmersa en aceite para que el movimiento de la inercia sea frenado lo más rápido posible, pero sin detener el avance de la aguja.

5-Flecha orientadora:

Dentro del limbo, por debajo de la aguja magnética, está la flecha orientadora. Suele estar marcada en rojo con una doble línea continua.

6-Punto de Lectura:

Cualquier lectura que se haga con la brújula se realizará bajo el punto de lectura. Se trata de una línea o punto blanco, que se encuentra sobre el anillo giratorio.

7-Flecha de dirección:

Se trata de una flecha diferente a la orientadora. Sirve para "apuntar" la brújula en la dirección correcta.

Cómo usar una brújula:

La gran pregunta, ¿cómo usar una brújula?

Pues como de costumbre la respuesta es que depende.

En función de lo que queramos hacer con ella, la manipularemos de una u otra manera, pero por regla general, la utilizaremos para transportar ángulos de la realidad al mapa, o del mapa a la realidad.

Estos ángulos se miden, apuntando la flecha de dirección hacia el elemento cuyo rumbo queremos medir, y girando el anillo giratorio del limbo, hasta hacer coincidir las líneas de la flecha orientadora con la aguja magnética, lo cual, nos dará una lectura en grados, que podremos ver en el punto de lectura.

Esa sería la base, a partir de ahí, conociendo esos rumbos, podemos hacer muchas cosas, pero será algo que desarrollaremos más adelante.

Precauciones:

Por último, hay que recordar que una brújula funciona gracias a la maravilla del electromagnetismo, por lo que cuando tomes tus lecturas, deberás tener especial cuidado de no estar cerca de elementos que puedan alterarlas.

Algunos ejemplos clásicos son:

  1. Tendidos eléctricos
  2. Vallas metálicas
  3. Tuberías
  4. Coches
  5. Elementos metálicos (la hebilla del cinturón, o esa navaja que tienes en el macuto sobre el que estás manipulando la brújula)
  6. Elementos electrónicos como teléfonos móviles, cámaras de fotos, dispositivos GPS

Hay que tener cuidado, en general, con cualquier elemento metálico o eléctrico, ya que una diferencia de unos pocos grados en una medición, puede convertirse, a medida que avanzas en un rumbo erróneo, en una diferencia de varios cientos de metros.

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Gonzalo

Sobre el autor

Gonzalo

Soy Guía de montaña profesional, escritor vocacional, y necesito moverme y conocer nuevos lugares y personas casi tanto como respirar.

Desde 2015, trabajo en Nomadapto, mi propio proyecto, en el cual trato de mejorar la vida de la gente utilizando la montaña como excusa.

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